La circulación de bitcoin y criptomonedas alternativas no está legalizada; las instituciones financieras autorizadas tienen prohibido llevar a cabo operaciones con ellos. No obstante, los comerciantes privados tienen derecho a operar e intercambiar criptomonedas, «bajo su riesgo».
A pesar de la falta de voluntad para reconocer de forma oficial los cripto activos, las autoridades serbias muestran interés en la cadena de bloques y están listas para usarla. La circulación de dinero virtual no está prohibida de manera directa, simplemente no está regulada por ley. Dado el movimiento del país hacia la integración en la comunidad europea, los intercambios que deseen obtener una licencia para intercambiar criptomonedas en Serbia pueden considerar al estado como una plataforma para expandir su negocio.