En el año 2014, las autoridades polacas se negaron a reconocer Bitcoin como moneda, pero estipularon que los contratos basados en su índice básico eran instrumentos financieros completos, sujetos a reglas generales. Las criptomonedas, aunque no están definidas de forma legal, no se equiparan con dinero fiduciario, pero circulan legalmente en el país. La minería, venta y compra de instrumentos de criptomonedas se reconoce como un tipo de actividad no prohibida.
Para lanzar proyecto de intercambio digital, los empresarios deben estar registrados en agencias gubernamentales y tener la licencia. Desde el año 2017, la oficina pública de estadísticas del estado ha equiparado el comercio de criptomonedas, el negocio de intercambio de criptomonedas y la minería con la intermediación financiera. Las empresas pueden realizar operar de forma oficial el negocio, pero deben obtener licencias para una criptomoneda (su código es PKD 64.19.Z – Otra intermediación financiera). Si la plataforma está desarrollada para las transacciones de intercambio entre particulares, no se equipara a cambistas o intermediarios. No requiere una licencia aparte para el intercambio de criptomonedas.