Para lanzar su negocio de criptomonedas desde la República Checa, es necesaria una licencia emitida por el regulador, el Banco Nacional. Es importante prestar especial atención al punto de que no es seguro operar sin dicha licencia para ICO. En este caso, existe el riesgo de ser tratado por el regulador como un esquema fraudulento. Aún así, el proceso para obtener licencias y operar con criptomonedas es muy sencillo, sin trámites burocráticos excesivos.
El permiso abre el camino a la emisión de monedas virtuales, a la apertura de carteras de clientes y liquidaciones con dinero no fiduciario. La licencia checa para criptomonedas es «respetable», corrobora la confiabilidad y transparencia del emisor. Sin embargo, el alcance de la prestación de los servicios está controlado y delimitado de manera estricta.
Los emisores tienen derecho a emitir fondos electrónicos si la emisión media mensual no es mayor a los 5.000.000 de euros (en términos monetarios). La empresa está sujeta a las restricciones de PSP y la “barrera” mensual promedio se reducirá a 3.000.000 de euros cuando preste servicios de pago financieros. Los cambistas se distinguen de los proveedores de servicios de pago por las cuentas de los emisores, que se usan para la aceptación de dinero EMI en el pago de productos/servicios, el almacenamiento de fondos, su conversión entre divisas, venta, etc.
Las licencias SPI (Small Payment Institution) se otorgan para un negocio de criptomonedas o ICO. Le permiten intercambiar fondos fiduciarios y no fiduciarios, desarrollar soluciones comerciales y centros de procesamiento, abrir y mantener cuentas de clientes. Esta opción es la mejor opción para empresarios que desean proceder de forma ágil con el lanzamiento y el crecimiento de su negocio de criptomonedas.
Son necesarios permisos SEMI (Small E-money Institution) o EMI (Electronic Money Institution) (pequeño o completo, respectivamente) para la emisión de dinero electrónico.
La licencia checa para criptomonedas le permite trabajar en todos los países de la UE, donde será posible abrir oficinas. Basta con notificar al regulador local, sin permisos ni burocracia adicionales.